Hay una cosa que cualquier skater veterano te dirá tarde o temprano, normalmente sentado en el bordillo después de un session: el skate no es un deporte, es una manera de mirar la calle. Donde otros ven una escalera, tú ves un set de cinco. Donde otros ven un banco roto, tú ves una sesión entera. Esa mirada no se inventó en un despacho ni la patentó nadie: se fue cocinando durante setenta años, en aceras de California, en piscinas vacías, en rampas de madera y en aparcamientos de centros comerciales cerrados.
Esta es la historia del skate contada como nos gusta a nosotros: con nombres propios, con fechas, con las dos veces que casi se muere y con las marcas y skaters que lo trajeron de vuelta cada vez. Sin postureo, sin “el skate como filosofía de vida” en plan poster motivacional. Solo lo que pasó, en orden, y por qué importa.
Los orígenes: California, 1948-1959
Nadie inventó el skateboard. Eso es lo primero que hay que entender. No hay una patente, no hay un Eureka, no hay un señor con bata en un laboratorio. Lo que hay son chavales surferos en el sur de California, a finales de los años 40, que un día sin olas decidieron desmontar unos patines de calle, clavar los ejes a una tabla de madera y bajar la cuesta delante de casa.
Lo llamaban sidewalk surfing. Y se hacía descalzo, imitando los movimientos del long: pies abiertos, brazos extendidos, la cadera marcando los giros. No había trucos. No había bordillos. Solo bajar.
La primera tabla comercial real la lanzó Roller Derby en 1959, una marca de patines que se dio cuenta de que aquello estaba creciendo. Era rudimentaria —madera contrachapada, ruedas de acero, sin concavidad, sin kicktail— pero era la primera vez que alguien podía entrar a una tienda, pagar unos dólares y salir con un skateboard de fábrica.
La primera ola comercial (1962-1965) y el crash
Los 60 fueron el primer boom. En 1962, Val-Surf abrió tienda en Hollywood vendiendo tablas propias. Ese mismo año, Patterson Forbes empezó a fabricar completas industriales. En 1963 se celebró la primera competición oficial, en Hermosa Beach (California), organizada por Larry Stevenson, fundador de Makaha y una de las figuras más infravaloradas de toda esta historia: Stevenson inventó el kicktail unos años después, esa cola elevada que parece una tontería pero que es lo que permite hacer absolutamente cualquier truco.
En 1964 nace The Quarterly Skateboarder, la primera revista de skate del mundo. Y en 1965, el Campeonato Nacional de Anaheim se retransmite en abierto en ABC’s Wide World of Sports. Patti McGee, primera profesional femenina, sale en Life, en el Tonight Show, en todas partes. Aquello parecía la consagración.
Y entonces, igual de rápido, se hundió.
Las ruedas de arcilla eran trampas mortales: agarraban como podían, se trababan con cualquier piedra y mandaban al suelo a quien las llevara. Los accidentes se multiplicaron, los ayuntamientos prohibieron el skate en muchos sitios, los padres lo declararon peligroso y las marcas que se habían lanzado en plancha cerraron una detrás de otra. A finales de 1965, el skate estaba clínicamente muerto.
El renacimiento de los 70: uretano, Z-Boys y Dogtown
El skate vuelve por una razón muy concreta: la química. En 1972, un surfero llamado Frank Nasworthy se da cuenta de que las ruedas de poliuretano que se usaban en patines de pista podrían funcionar perfectamente en una tabla. Funda Cadillac Wheels y lanza al mercado las primeras ruedas de uretano para skate.
Eso lo cambió todo. El uretano agarra. Absorbe vibraciones. Permite ir a velocidad sin que la tabla salga disparada al primer guijarro. Por primera vez se podía skater con seguridad y con velocidad real.
Del Mar 1975: el día que el skate cambió de ADN
El Zephyr Skateboard Team era un grupo de chavales de Santa Monica y Venice Beach, una zona entonces marginal y bastante chunga conocida como Dogtown. Surfeaban las ruinas del muelle de Pacific Ocean Park, donde solo entraban los locales porque a los demás les daban una paliza. Y skateaban con la misma agresividad: low, rápido, con las manos rozando el suelo, copiando el estilo de los surfers hawaianos.
En el Bahne-Cadillac Nationals de Del Mar (1975), el equipo se presenta entero —Tony Alva, Jay Adams, Stacy Peralta, Peggy Oki, Bob Biniak, Jim Muir— y revienta a la competencia, que aún skateaba con el estilo erguido, casi de baile, de los 60.
Las piscinas vacías
En 1976 California sufre una sequía histórica y los ayuntamientos prohíben llenar las piscinas privadas. Resultado: cientos de piscinas vacías, con paredes curvas perfectas, abandonadas en jardines de Beverly Hills y de barrios residenciales de Los Ángeles. Los Z-Boys empiezan a saltar vallas, a vaciar las pocas que aún tenían agua y a inventarse —literalmente— el skate vertical.
Tony Alva sería el primero en hacer un frontside air en una piscina, en 1977. Ese gesto, el primer aéreo voluntario sobre cuatro ruedas, abre la puerta a todo lo que viene después: vert, megaramp, X-Games. Todo.
El ollie cambia para siempre el juego (1978)
En 1978, en Florida, un chaval de quince años llamado Alan “Ollie” Gelfand descubre por casualidad que, golpeando la cola contra la pared del bowl en el momento justo, la tabla se queda pegada a sus pies en el aire sin necesidad de agarrarla. Lo bautizan con su apodo: el ollie.
En los siguientes cinco años, Rodney Mullen —un freestyler obsesivo de Florida, miembro de la Bones Brigade— descubre que el truco se puede hacer en suelo plano. Y a partir de ahí desbloquea, uno detrás de otro, el kickflip (1983), el heelflip, el 360 flip y prácticamente todo el vocabulario del street moderno. Sin Mullen, el skate de hoy literalmente no existe.
Los 80: Powell-Peralta, Bones Brigade y el imperio del vert
Los 80 son la década en la que el skate se profesionaliza. Aparecen marcas que aún hoy son referentes: Powell-Peralta (fundada por George Powell y Stacy Peralta en 1978), Vision, Santa Cruz, Independent Trucks. Las tablas se ensanchan brutalmente —llegan a tener 10 pulgadas de ancho— para dominar la rampa.
Y nace la Bones Brigade, el equipo de Powell-Peralta que va a marcar los 80 como los Beatles marcaron a los 60. La alineación es absurda: Tony Hawk, Steve Caballero, Rodney Mullen, Lance Mountain, Mike McGill, Tommy Guerrero. Stacy Peralta dirige los videos —The Bones Brigade Video Show (1984), Future Primitive (1985), The Search for Animal Chin (1987)— y los pasa de mano en mano en VHS.
En 1981 nace Thrasher Magazine en San Francisco. En 1983, Transworld Skateboarding. La cultura tiene voz, tiene fotógrafos —Glen E. Friedman, J. Grant Brittain, Spike Jonze antes de ser director— y tiene mercado.
Tony Hawk inventa, entre otros, el stalefish (1989). Mike McGill se saca el McTwist (1984), un 540 invertido que cambió el techo del vert.
Los 90: el street se come al vert
Si los 80 fueron Powell-Peralta, los 90 fueron Plan B, World Industries, Girl, Chocolate, Toy Machine, Flip, Anti Hero, Foundation, Zero. Marcas pequeñas, fundadas por skaters, vendiendo a skaters. El “skater-owned” deja de ser una etiqueta y se convierte en estándar de calidad moral.
Las tablas se estilizan: pasan de las 10 pulgadas del vert a unas 7,5-8 pulgadas estándar. Las ruedas se hacen más pequeñas y más duras (99A) para girar más rápido. Aparece el doble kicktail simétrico, la popsicle shape que sigue siendo la forma estándar hoy.
Los videos que crearon una generación
- “Questionable” (Plan B, 1992): Pat Duffy, Mike Carroll, Rick Howard. Si solo puedes ver un video de los 90, ese.
- “Goldfish” (Girl, 1993).
- “Welcome to Hell” (Toy Machine, 1996), de Jamie Thomas.
- “Mouse” (Girl, 1996), dirigido por Spike Jonze.
- “The End” (Birdhouse, 1998).
El street trae también una nueva fauna de héroes: Mark Gonzales (el Gonz, considerado por muchos el skater más influyente de la historia), Eric Koston, Jamie Thomas, Andrew Reynolds, Geoff Rowley, Daewon Song, Chad Muska.
En 1995 nace el X-Games en Rhode Island. Tony Hawk se vuelve millonario clavando, en 1999, el primer 900 de la historia en los X-Games de San Francisco.
Los 2000: globalización, videojuegos y el primer pro millonario
En 1999 sale Tony Hawk’s Pro Skater 1 en PlayStation. La saga vende decenas de millones de copias y mete el skate en habitaciones de adolescentes que jamás habían tocado una tabla.
El Tampa Pro se consolida como el contest “real” de la comunidad, en oposición a los X-Games televisivos. El Maloof Money Cup y luego la Street League Skateboarding (SLS) —fundada por Rob Dyrdek en 2010— normalizan premios de 200.000 dólares o más por evento.
Marcas como Vans viven una segunda juventud brutal. Si te interesa el detalle, tienes la historia completa de Vans en otro artículo.
En 2003 se celebra por primera vez el Go Skateboarding Day (21 de junio).
La era moderna (2010-2020): Internet, Berrics y el regreso del estilo
Los 2010 son los años de The Berrics, la web fundada por Steve Berra y Eric Koston en 2007 que cambia para siempre cómo se consume el skate.
Instagram cambia las reglas otra vez. Aparecen perfiles que generan más impacto en una semana que algunas carreras enteras de los 90.
Y en lo técnico, vuelve el estilo. Después de una década obsesionada con el “más grande, más alto, más rotación”, la nueva generación —Tyshawn Jones, Mason Silva, Yuto Horigome, Aurelien Giraud, Leticia Bufoni, Pamela Rosa, Sky Brown— combina trucos imposibles con un look limpio, casi clásico.
El skate olímpico: Tokio 2020 y el debate eterno
El 3 de agosto de 2016, el COI aprobó la inclusión del skateboarding en los Juegos de Tokio 2020. La comunidad se partió en dos.
Los Juegos se celebraron finalmente en 2021 por la pandemia, en Tokio:
- Yuto Horigome se llevó el primer oro de la historia en street masculino, en casa.
- Momiji Nishiya, japonesa de 13 años, ganó el oro en street femenino.
- Sakura Yosozumi (Japón) ganó park femenino y la británica Sky Brown, también de 13 años, se colgó el bronce.
- Keegan Palmer (Australia) ganó park masculino.
París 2024 confirmó la tendencia: Horigome repitió oro y Arisa Trew, australiana de 14 años, ganó park femenino.
Hoy: comunidad, redes y la nueva generación
El skate de 2026 vive una contradicción interesante: nunca había sido tan masivo —ni tan profundamente local—. Por un lado, perfiles de Instagram con millones de seguidores. Por otro, una vuelta brutal a la DIY culture: skateparks autoconstruidos, marcas hiperlocales, sesiones nocturnas de cinco amigos en un parking.
Si quieres profundizar más, aquí tienes el ranking de skaters más influyentes, y si te pierdes con el vocabulario, el diccionario de skate tiene todos los términos.
Timeline: las fechas clave
- 1948-1959: nace el sidewalk surfing en California.
- 1962: Val-Surf empieza a vender tablas. Larry Stevenson funda Makaha.
- 1963: primera competición en Hermosa Beach.
- 1965: crash del mercado a finales de año.
- 1966: nace Vans en Anaheim.
- 1972: Frank Nasworthy lanza las ruedas de uretano.
- 1975: los Z-Boys revientan Del Mar.
- 1978: Alan Gelfand inventa el ollie. Powell-Peralta se funda.
- 1981: nace Thrasher Magazine.
- 1983: Rodney Mullen clava el primer flatground kickflip.
- 1995: nacen los X-Games.
- 1999: Tony Hawk clava el primer 900. Sale Tony Hawk’s Pro Skater.
- 2010: nace la Street League (SLS).
- 2016: el COI aprueba el skate olímpico.
- 2021: debut olímpico en Tokio.
- 2024: París confirma a Japón y Australia como nuevas potencias.
Un último apunte (de skater a skater)
Setenta años después del primer chaval que clavó cuatro ruedas a una tabla en California, el skate sigue siendo lo mismo y nada que ver al mismo tiempo. Las tablas son mejores, los trucos son imposibles para cualquier estándar de los 70, hay olímpicos y millonarios. Pero si te paras delante de cualquier escalera del mundo con tu tabla en la mano, la sensación —ese cóctel de miedo, deseo y “esta vez sale”— es exactamente la misma que sentía Tony Alva delante de una piscina en 1977.
Y eso es lo que ninguna federación, ningún sponsor y ningún Comité Olímpico va a poder cambiar nunca. El skate es de quien lo hace. Punto.
Conversación
Tu nombre se publica. Tu email queda privado. Los comentarios se revisan antes de publicarse.